LOS CRISTIANOS HOY DEBEMOS APRENDER A… ACOGER
SENTIDO DEL APRENDIZAJE
No es lo mismo estar “arriba” que estar “abajo” porque las perspectivas son diferentes y cada uno ve lo que el otro ignora y, además, le parece lo más normal del mundo. Cuando surge el encuentro entre uno y otro, vienen las sorpresas: el mundo –las cosas- no son muchas veces como a uno le parecen y hay que cambiar por completo de óptica. No es fácil.
En la lógica del poder, lo lógico es estar “arriba”. Por eso los discípulos se preguntan quién está “arriba”, quién es “el primero”… Hay que estar “arriba” y es “arriba” donde se juegan los intereses y el destino de las personas y del mundo. Hay que ser hombres y mujeres “de provecho” y estar a su altura.
“Abajo” hay otro mundo muy diferente. “Abajo” están los insignificantes, aquellos a los que no se tie- ne en cuenta y pasan desapercibidos. Como los niños del tiempo de Jesús. Y, sin embargo, la inmensa mayor parte de los siete mil millones de habitantes que hay en el mundo está formada por ellos, por los insignificantes, por las hormiguitas en las que nadie piensa. Ellas son, precisamente, quienes “construyen” el mundo… si les dejan. La fuerza de la vida está “por los abajos”. Y Jesús nos invita a acogerles a ellos como signo del Reino.
UN TEXTO
Una nueva mirada sobre los últimos (Mt 5,1-16)
«Lo primero que sorprende es que [Jesús] califica de bienaventuradas, dichosas, a las personas que en su tiempo, lo mismo que en el nuestro, son consideradas una desgracia para ellas y para la sociedad, porque las vemos como un lastre en el ascenso infinito que nos promete el progreso. Son los que habría que arrojar por la borda o dejar morir en las cunetas de la vida porque no pueden seguir el ritmo de los fuertes; los que se van desgastando en procesos irreversibles de deterioro, que consumen medicinas, personas y tiempo; los pobres atrapados por los círculos de la miseria; los solos, los insignificantes, los pecadores públicos, los que han nacido con alguna limitación especial que les marca la vida. Todos ellos son mirados por Jesús de otra manera.
Desde pequeño se fue gestando en Jesús una mirada alternativa que supo ver en la hondura de todos los tipos de pobreza humana una bienaventuranza para la sociedad entera. Por donde la realidad ha abierto en ellos heridas corporales, psicológicas, sociales y políticas, ellos han dejado entrar por ese boquete el reino de Dios.
[…] Esta bienaventuranza se comprende cuando tiene los nombres concretos de personas de nuestras comunidades en situaciones de marginalidad, que desde su situación de injusticia se convierten por la fuerza del Espíritu en creadores de una comunidad llena de vida y en colaboradores de Dios en la tarea sin fin de crear estructuras más sanas de vida. Hay nombres concretos que son una bendición, una dicha para todos. Estos rostros, los nuevos sujetos creado- res del reino, ya no son los mendigos de la historia que alargan su mano a los que van y vienen por los caminos. Ellos descubren en el encuentro con Jesús su vocación creadora de la novedad de Dios, recuperan su dignidad de hijos y nos cambian la vida a todos los que nos acercamos a ellos. Deben acoger la alegría de crear la vida nueva, aunque sea en medio de trabajos y persecuciones. Pero si los pobres y los últimos no se dejan llenar por el Espíritu, entonces serán arrojados a los caminos, como la sal sin sabor, y serán desbaratados bajo las botas y las ruedes de los que pisan fuerte y con poder.»
Benjamín González Buelta, S.J. (“La humildad de Dios”)
UN POEMA
Los Nadies
Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados,
corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos,
rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones,
sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos,
sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies,
que cuestan menos
que la bala que los mata.
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados,
corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos,
rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones,
sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos,
sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies,
que cuestan menos
que la bala que los mata.
Eduardo Galeano
UNA CANCIÓN
Esta canción no tiene comentario. Es directa. Siempre será verdad, con Jesús, que “los últimos son los primeros”.
Esta canción no tiene comentario. Es directa. Siempre será verdad, con Jesús, que “los últimos son los primeros”.
“Los favoritos de Dios” (Luis Guitarra. Álbum, “Todo es de todos”)https://www.youtube.com/watch?v=uipJQbZnpEY

Los favoritos de Dios no tienen nada,
los preferidos del Padre nada son,
y yo pensando en ser alguien y en mil bobadas
mientras hay quienes mueren de dolor.

Los favoritos de Dios no tienen nada,
los preferidos del Padre nada son,
y yo pensando en ser alguien y en mil bobadas
mientras hay quienes mueren de dolor.
Los elegidos del Reino son los pobres,
los que malviven sin otra ocupación
que la de seguir vivos, que ya es bastante,
cuando les han robado la ilusión.
los que malviven sin otra ocupación
que la de seguir vivos, que ya es bastante,
cuando les han robado la ilusión.
Un poco de tu pan, un poco de tu vino,
un poco de esperanza para el corazón,
un poco de tu luz, un poco de tu espíritu
para aquellos que sueñan con la salvación.
un poco de esperanza para el corazón,
un poco de tu luz, un poco de tu espíritu
para aquellos que sueñan con la salvación.
Los favoritos de Dios son los pequeños,
los que merecen su máxima atención,
son putas y borrachos, presos, drogatas,
que son los que precisan más amor.
los que merecen su máxima atención,
son putas y borrachos, presos, drogatas,
que son los que precisan más amor.
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