Domingo XXV Tiempo Ordinario
SI UNO QUIERE SER EL PRIMERO, QUE SE PONGA A LA COLA
20 de septiembre de 2015
Para Preparar: carteles y signos para
cada uno de los personajes; disfraces para los personajes
1.- Monición de entrada
Bienvenidos a esta celebración. Muchos de
nosotros frecuentamos la eucaristía y escuchamos la Palabra de Jesús con deseos
de imitarle. Pero tenemos que reconocer que hay cosas del Evangelio que no
acabamos de entender y de practicar. En eso nos parecemos al grupo de sus
amigos, los que le seguían a todas partes. Hoy vamos a recibir una de esas
lecciones difíciles de Jesús. Lección difícil de entender y de practicar. Nos
ponemos de pie para comenzar la celebración cantando.
2.- Saludo del sacerdote
Buenos días a todos, padres, niños y
familiares. Es verdad. Hay cosas del Evangelio que nos resultan sumamente
difíciles de digerir y de asimilar. Vamos a comenzar la celebración “en el
nombre del Padre...”.
3.- Peticiones de perdón
Comenzamos también reconociendo que no
somos alumnos aventajados de sus enseñanzas.
• Porque a veces se
nos hace muy duro y difícil practicar tu mensaje. Señor, ten piedad
• Por nos gusta
quedarnos con lo mejor y ocupar los primeros puestos y a veces lo hacemos.
Cristo, ten piedad.
• Porque a veces
nuestra manera de pensar se aparta de la tuya. Señor, ten piedad
4.- Monición del Evangelio
Escuchemos una vez más, una lección de
Jesús difícil de aprender y que nos cuesta practicar tanto a los cristianos
como a los no cristianos. Una lección que sólo se puede entender y cumplir
cuando hay mucho amor.
5.- Evangelio: Mc 9, 30-37
6.- Comentario niños y
mayores
Poner una fila de personas (niños y
mayores) con carteles. Algunos no necesitan identificación, pero otros sí: por
ejemplo Ronaldo, el Papa Francisco, un misionero (si va bien “disfrazado” con
sotana y crucifijo...). Otros sí que los necesitan: un niño, un abuelo con
cachaba, etc.
Se pide a otros niños que los coloquen en
orden de importancia según sus criterios.
Nos preguntamos:
• ¿Estamos de acuerdo
con ese orden? ¿Por qué? (Es muy posible que los niños, acostumbrados a
escucharlo en la catequesis y en el Evangelio que se acaba de leer, pongan a
todos por igual y den la respuesta correcta: “porque todos son hijos de
Dios”...)
• Según Jesús, quiénes
son las personas más importantes? ¿Los niños? ¿Por qué sí o por qué no? En la
época de Jesús, ¿eran importantes los niños? (En aquella época los niños no
contaban para nada). ¿Es como ahora? (Muchas veces se trata a los niños
como a “dioses” y se les considera los más importantes, por encima, por
ejemplo, de las personas mayores...)
• Los jesuitas de los
primeros siglos tenían como lema en los colegios europeos “entramos para
aprender, salimos para servir”. ¿Hasta qué punto podríamos aceptar ese lema en
la educación de nuestros hijos? ¿Somos ejemplo de servicio? ¿Nuestra meta sería
sin más que ocupen los primeros puestos en cuanto a puesto social, fama,
dinero...? ¿Qué significaría, para Jesús, decir que educamos a nuestros hijos
para que el día de mañana sean hombres y mujeres “de provecho”, como solemos
decir en casa o en el colegio? ¿”De provecho” o “aprovechado”...?
• ¿Qué nos quiso decir
Jesús al poner a un niño como ejemplo?
• ¿Y las personas mayores? ¿Son más
importantes o no? ¿Por qué? (Es el momento de llamar la atención sobre que,
en todo caso, el más importante será el que más necesita, como ocurre en una
familia cuando alguien está enfermo o es muy mayor, etc.)
• Por todo eso, los
que quieran imitar a Jesús, han de tener como preferidos a los más necesitados
y aquellos que en la sociedad no cuentan para nada. Poned ejemplos...
7.- Oración en silencio. Oración dirigida, como
siempre, pidiendo en silencio al Señor, parecernos lo más posible a Él, aunque
nos cueste.
8.- Peticiones
• Jesús, te pedimos por la Iglesia: para
que los que la dirigen sean servidores de los más necesitados y para que no se
les suba el cargo a la cabeza. Roguemos al Señor.
• Jesús, te pedimos por los jefes de las
naciones, de los bancos y de las empresas. Para que en lugar de pensar en
enriquecerse más, piensen en el bien de la gente. Roguemos al Señor.
• Jesús, te pedimos por los niños: para
que, en el mundo, no haya explotación de niños. Roguemos al Señor
• Jesús, te pedimos para que todos los
niños tengan lo que necesitan para crecer como personas sin saturarles de cosas
que no necesitan. Roguemos al Señor
• Jesús, te pedimos que todas las
familias vivan en la paz y en la alegría de tu Evangelio, y que no les falte el
pan de cada día y el pan de tus enseñanzas. Roguemos al Señor.
• Jesús, te pedimos para que las personas
mayores sean reconocidas y valoradas por sí mismas y no por nuestros intereses.
9.- Ofertorio
Suben al altar un pequeño grupo de niños
acompañados por sus abuelos. Alguien lee esta oración:
Te presentamos, Padre,
estos niños. Tienen toda la vida por delante. Van a influir en él muchas
personas y muchas cosas. Queremos decirte que queremos educar lo mejor posible
a nuestros hijos y a todos los niños.
Te presentamos también
a estas personas mayores porque nos comprometemos a valorarlas y quererlas por
todo lo que sus vidas significan para los más jóvenes.
Que las vidas de todos
se unan a la de Jesús, para que en este mundo crezcan las personas
buenas y lo llenen de
paz, de justicia y de alegrías.
10. Acción de gracias:
Te damos gracias,
Jesús,
porque tú nos has
enseñado
lo que significa ser
importante en la vida
y tú fuiste el
primero en hacerlo
porque te pusiste al
servicio de todos
y acogías contigo a
los que no importaban para nadie.
Queremos parecernos a
ti
y tener un corazón tan
grande como el tuyo.
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