Lectura de Postcomunión MONICIÓN Esta preciosa oración anónima nos la envía el Padre Leoz, de Peralta, Navarra, España, y nos ha parecido –y aunque sea, tal vez, un poco larga—muy adecuada para estos momentos finales de la Eucaristía. Estos momentos de paz y de sosiego ORACIÓN DE ALABANZA: EMAÚS Camino de Emaús van dos discípulos, huyendo de la angustia, el desencanto, buscando en la distancia y el olvido alivio al desconcierto y al fracaso.
Quisieran olvidar, pero no pueden, la imagen del profeta malogrado se impone todavía, y la nostalgia; caminan recordando, cabizbajos.
Un nuevo caminante está con ellos, interpela y enseña, disfrazado, los reprende, los urge, los enciende; -¡oh Dios, qué forastero más cercano!
Quédate con nosotros, que ya es tarde, quédate, compañero, a nuestro lado, quédate con nosotros ángel bueno, ángel de los caminos encontrado, comparte nuestros pobres alimentos, y goza con nosotros del descanso.
El huésped tomó el pan y lo bendijo, ardiendo el corazón, nuevo Cenáculo, y parte el pan, benditas manos, sigue partiendo el pan y bendiciendo, -¡oh Dios!, ¡pero si es él, Jesús resucitado!
Ya no está. ¿Dónde estás, Jesús Mesías? Está en el corazón iluminado, está partiendo el pan entre los pobres, está resucitando en cada hermano. Exhortación de Despedida Salgamos al camino a hacernos encontradizos con el Señor. Esperemos de Él que siempre nos parta su Pan. Y comuniquemos nuestra alegría a nuestros hermanos. ¡También, hemos visto nosotros al Señor! |
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