04 mayo 2023

Liturgia del Domingo 07 de Mayo de 2023

 RITOS INICIALES

Domingo quinto de Pascua

Salterio I
Color: blanco

El evangelio, es un mensaje de amor y lo demuestra en la obra de salvación que ha llevado a plenitud el Hijo de Dios. El hombre debe responder al amor de Dios entregándole todo el corazón y amando a los hermanos amados por el Padre de los cielos. El amor es concreto y se hace presente en las obras del amor. En la primera comunidad cristiana, fue instituido un servicio para ir en ayuda de las necesidades de los más pobres y dejar libres a los apóstoles para dedicarse a las cosas espirituales.

Hoy la obra del amor necesita de muchos que se hagan disponibles, para ir en ayuda de los más necesitados. Jesús en la última cena cuando instituye la eucaristía, abre su corazón a los discípulos para animarlos en la fe, Él ha preparado para todos un puesto en la gloria del cielo y en el camino hacia la Patria eterna; es sólo Él el camino que conduce al Padre. Es Él la verdad, es decir la revelación plena y por medio de Él, la vida divina se da al hombre con sobreabundancia. 

Jesús que es el Camino, la Verdad y la Vida, nos invita a abrazarnos. Él es el que habla las palabras de Dios, y nos invita a ser sus testigos en medio del mundo.

Antífona de entrada             Cf. Sal 97, 1-2 

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas; reveló su victoria a los ojos de las naciones. Aleluya. 

Gloria 

ORACIÓN COLECTA 

Dios omnipotente y eterno, realiza plenamente en nosotros el misterio pascual para que, renacidos por el santo bautismo, con tu ayuda demos fruto abundante y alcancemos la alegría de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

PRIMERA LECTURA

Eligieron a siete hombres llenos del Espíritu Santo.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles  6, 1-7

En aquellos días:

Como el número de discípulos aumentaba, los helenistas comenzaron a murmurar contra los hebreos porque se desatendía a sus viudas en la distribución diaria de los alimentos.

Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocupamos de servir las mesas. Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea. De esa manera, podremos dedicamos a la oración y al ministerio de la Palabra.

La asamblea aprobó esta propuesta y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía. Los presentaron a los Apóstoles, y éstos, después de orar, les impusieron las manos.

Así la Palabra de Dios se extendía cada vez más, el número de discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén y muchos sacerdotes abrazaban la fe.

SALMO RESPONSORIAL   32, 1-2. 4-5. 18-19

R/Señor, que descienda tu amor sobre nosotros.

Aclamen, justos, al Señor: es propio de los buenos alabarlo. Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. 

Porque la palabra del Señor es recta y Él obra siempre con lealtad; Él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. 

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. 

SEGUNDA LECTURA

Ustedes son una raza elegida, un sacerdocio real.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pedro   2, 4-10

Queridos hermanos:

Al acercarse al Señor, la piedra viva, rechazada por los hombres pero elegida y preciosa a los ojos de Dios, también ustedes, a manera de piedras vivas, son edificados como una casa espiritual, para ejercer un sacerdocio santo y ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo.

Porque dice la Escritura: Yo pongo en Sión una piedra angular, elegida y preciosa: el que deposita su confianza en ella, no será confundido.

Por lo tanto, a ustedes, los que creen, les corresponde el honor. En cambio, para los incrédulos, la piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: piedra de tropiezo y roca de escándalo. Ellos tropiezan porque no creen en la Palabra: esa es la suerte que les está reservada.

Ustedes, en cambio, son «una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido» para anunciar las maravillas de Aquél que los llamó de las tinieblas a su admirable luz.

Ustedes, que antes no eran un pueblo, ahora son el Pueblo de Dios; ustedes, que antes no habían obtenido misericordia, ahora la han alcanzado.

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO   Jn 14, 6

Aleluya.

Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO

Yo soy el Camino, y la Verdad y la Vida.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan    14, 1-12

Durante la última cena, Jesús dijo a sus discípulos:

No se inquieten.

Crean en Dios y crean también en mí.

En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, ¿les habría dicho a ustedes que voy a prepararles un lugar?

Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde Yo esté, estén también ustedes.

Ya conocen el camino del lugar adonde voy.

Tomás le dijo: Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?

Jesús le respondió:

Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.

Nadie va al Padre, sino por mí.

Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre.

Ya desde ahora lo conocen y lo han visto.

Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta.

Jesús le respondió: Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras. Créanme: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras.

Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que Yo hago, y aún mayores, porque Yo me voy al Padre.

Credo 


ORACIÓN DE LOS FIELES

Invoquemos a Cristo, camino, verdad y vida, y, como pueblo sacerdotal, pidámosle por las necesidades de todo el mundo:

Para que Cristo, esposo de la Iglesia, llene de alegría pascual a todos los que se han consagrado a la extensión de su reino, roguemos al Señor.

Para que Cristo, piedra angular del edificio, ilumine con el anuncio evangélico a los pueblos que aún desconocen la buena nueva de la resurrección, roguemos al Señor.

Para que Cristo, estrella luciente de la mañana, seque las lágrimas de los que lloran y aleje el dolor y las penas de los que sufren, roguemos al Señor.

Para que Cristo, testigo fidedigno y veraz, nos conceda ser, con nuestra alegría evangélica, sal y luz para los hombres que desconocen la victoria de la resurrección, roguemos al Señor.

Señor Dios, Padre todopoderoso, que te has revelado en Cristo como maestro y redentor, escucha las oraciones de tu Iglesia y haz que, acercándonos a él, la piedra angular desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante ti, seamos edificados, también nosotros, como templo del Espíritu y sacerdocio sagrado. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Dios nuestro, que por este santo sacrificio nos concedes participar de tu vida divina, te pedimos que así como hemos conocido tu verdad, vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Antífona de comunión         Cf. Jn 15, 5 

Dice el señor: Yo soy la vid, ustedes los sarmientos, el que permanece en mí y yo en él, da mucho fruto. Aleluya. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Padre, ayuda con bondad a tu pueblo, que has alimentado con los sacramentos celestiales; concédele apartarse del pecado y comenzar una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

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