18 diciembre 2014

EMMANUEL

EMMANUEL

Jeremías 23,5-8. El primero de estos oráculos fue pronunciado cuando Nabucodonosor intervenía cada vez más en los asuntos internos de Judá, colocando en el trono de David a hombres de su devoción. El último de éstos, cronológicamente, fue el príncipe Mattanya, a quien Nabucodonosor impuso el nombre de Sedéelas (Sede qiyyahû: Yahvé-es-nuestra-justicia). ¿Fue impugnado el reinado de este rey títere? Lo cierto es que Jeremías hizo valer la legitimidad del monarca como descendiente de David («Germen justo» legítimo). Así pues, en su origen, el texto no tenía nada de profético; simplemente, pertenecía al ritual de entronización.
El segundo oráculo, más tardío, supone el final del destierro; en él, en efecto, el regreso de los deportados es equiparado a un nuevo éxodo. Es de notar que, aunque Babilonia se halle geográficamente situada al este de Palestina, el camino de las invasiones y, por lo tanto, el camino del nuevo éxododesembocaba al norte de Israel.
El nombre de Sedéelas se prestaba perfectamente a una interpretación mesiánica. En efecto, el heredero de los reyes de Judá debía obtener los sufragios del pueblo por su preocupación por la justicia y la unidad del país.
El salmo 71 habla claramente en este sentido.
Mateo 1, 18-24. ¡Un hombre justo! José pertenece a la raza de los Simeón y de los Abrahán, al linaje de todos esos anónimos que fueron en Israel los portadores de la esperanza del Reino. Mateo subraya con gran delicadeza el papel de José en el misterio de la salvación. El esposo de María no reivindicó su derecho a llevar el título de «padre» del niño, como tampoco Jesús reclamó ser tratado igual que Dios. José acogió a Cristo como lo que realmente es: un don del Cielo. Acogió a Jesús en su linaje y, por orden del ángel, le puso un nombre. De esta manera se cumplía la profecía: un «Germen» legítimo tomaba posesión del trono de David.
«¡José, hijo de David, no temas!». Pero ¿qué podría temer aquel «justo»” No vamos a imaginar que desconfiara de su esposa y sospechara quién sabe qué infidelidad suya… José es un justo, es decir, un hombre que lleva consigo el pensamiento de Dios, la fidelidad de Dios. Lo único que teme es ocupar, junto a María y Jesús, un lugar que sólo correspondería a Dios. El niño viene del Espíritu Santo, pero la fidelidad de Dios exige que sea también «hijo de David»…«¡No temas, José! ¡Emprende tu vida al lado de María! ¡Impón un nombre al niño y sé un padre para él!».
¿Qué es un padre para un niño, sino una relación vivida día a día, una adopción mutua nunca terminada, un amor en el que pacientemente se forja la libertad del futuro adulto? Jesús experimentó esta relación. Y su nombre mismo la implica: Jesús quiere decir «Dios-salva», o también Emmanuel, es decir, «Dios-con-nosotros». Entonces, ¿cuándo acabaremos de pensar que Dios podría estar con nosotros y salvarnos sin pasar por nuestra historia y por nuestras vicisitudes? Jesús no es salvador a golpe de milagro; lo es por su verdadera humanidad. Y, a ese nivel, el lugar de José es insustituible en la historia de la salvación.
José… el hombre que adoptó al Hijo de Dios. Esta es su justicia. Esta será también la nuestra cuando, en el corazón mismo de nuestros amores y de nuestras dudas, vivamos la historia de Dios-con-nosotros, Emmanuel.
Te pedimos por los padres de la tierra,
para que acojan a sus hijos
como un don de tu gracia.
Te pedimos por aquellos a quienes
llamas a tu servicio,
para que se comprometan con fe y con sencillez.
Cuando tu presencia nos desconcierte
y tu palabra nos invite
a dar un paso adelante, te pedimos de nuevo:
¡Quédate con nosotros, Señor, Emmanuel!

Mensaje del Papa Francisco para la Navidad



MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA NAVIDAD
Ø "La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor."
Ø Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma.
Ø El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.
Ø Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.
Ø La campaña de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.
Ø Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.
Ø Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.
Ø La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor.
Ø Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien.

Actividades/fichas para Navidad

Tomado de Aprendemos en catequesis




Láminas para colorear: Niño Jesús



Recursos: La Natividad del Señor




Evangelio del día, 18 diciembre

Evangelio según San Mateo 1,18-24. 
Este fue el origen de Jesucristo: 
María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. 
José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. 
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. 
Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados". 
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: 
La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: "Dios con nosotros". 
Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa.

17 diciembre 2014

Jesús nace en un pesebre

La historia de la Navidad

El rock de la estrella

Los 3 pasos del Papa Francisco para vivir bien la Navidad


Papa a San Giuseppe all'Aurelio

A la verdadera alegría de Navidad no le basta una "buena comilona", que también es algo bueno, ni el consumismo es la mejor manera de preparar la fiesta, de forma que llegamos con ansia al 24 de diciembre diciendo "me falta esto, me falta aquello. Esta no es la verdadera alegría cristiana".

Pocos días antes de Navidad, el Papa Francisco, en su octava visita a una parroquia romana, lanzaba su llamamiento por una fiesta que tenga más que ver con la alegría cristiana que con la carrera por los regalos.

La esencia de la Navidad

EL HOMBRE NUEVO

EL HOMBRE NUEVO

Génesis 49, 2.8-10. Nos hallamos aquí ante una imagen bíblica tradicional. Sintiendo próxima la muerte, el antepasado reúne a sus hijos y les «revela» el futuro. En realidad, este pasaje, procedente del tiempo de Isaías, da cuenta de la situación de las tribus y embellece la de Judá, a la que confía la dignidad real, según la tradición de la coronación de David en Hebrón.
La sentencia no tardó en adquirir una coloración mesiánica. El león de Judá simboliza al Mesías real, que vendrá a sentarse en medio de la asamblea con las insignias del poder «entre sus pies» (en efecto, hay que leer con el hebreo: «No se apartará de Judá el cetro ni el bastón de mano entre sus pies»). La «profecía» encontrará su cumplimiento en el Apocalipsis, donde se ve a uno de los ancianos saludar al Cordero inmolado dándole el título de «león de la tribu de Judá».
El salmo 71, salmo regio, está impregnado todo él de la idea, común a los pueblos primitivos, de que el rey tiene a su cargo el bien de sus súbditos. Procura la salvación de su pueblo, y de él depende la prosperidad del país.

La octava anterior a Navidad

EL TIEMPO DEL ALUMBRAMIENTO
A partir del 17 de diciembre, la liturgia abandona, si procede, la serie de los días numerados según las semanas de Adviento, para celebrar una octava de preparación inmediata a la Navidad. En la liturgia de las horas, esa octava está marcada por el canto de las antífonas mayores «Oh», admirables textos litúrgicos en los que forman concierto los más bellos símbolos de la espera mesiánica.
Por ejemplo:
«Oh sol que naces de lo alto,
resplandor de la luz eterna

y sol de justicia,

ven y alumbra
a los que yacen en tiniebla
y en sombra de muerte.
El leccionario de la misa ha recogido estas antífonas como aclamaciones al evangelio. Por otra parte, a partir del 17 de diciembre la liturgia de la Palabra está basada en los relatos evangélicos; se trata de los «relatos de la infancia». Merece la pena considerarlos con especial atención.

Recordando... Sembradores de estrellas, sábado día 20 diciembre

OS RECORDAMOS....

Moniciones (4). IV Domingo de Adviento

Moniciones

Con el encendido de las velas de la "corona del Adviento" se ha querido ir haciendo una secuencia que nos acerque convenientemente al misterio de la Navidad. Cada domingo hemos prendido una vela que permanece encendida, ya permanentemente. Y así en el altar habrá cuatro velas diferentes para realizar este signo. El Primer Domingo encendimos la primera de las cuatro, quedando las otras sin prender. En el caso del Segundo Domingo de Adviento la celebración se iniciaba con esa segunda vela ya encendida, junto a los cirios normales del altar. El Tercer Domingo, en el momento de leer la monición de entrada, se prendía la tercera.

La cuarta y ultima la encendemos hoy, en el Cuarto Domingo de Adviento. La bendición de la cuarta vela, original del Padre Leoz, aparece tras las moniciones. Hay tambien otra versión en la página de reportajes, por si pudiera interesar. El ciclo termina y ya solo esperamos la Navidad; la llegada del Niño dios, dentro de siete días.

Comentario al Evangelio de hoy, 17 diciembre

Comienza hoy la semana de la O. Dentro de siete jornadas celebraremos la Navidad. Y, no por casualidad, nos topamos con un pasaje que para muchos resultará tal vez el más aburrido de todo el evangelio: La genealogía de Jesús. Esa interminable lista de nombres extraños, además de fatigosa, parece inútil. Cuesta encontrar en ese cansino catálogo rigor histórico –parece pura cábala- y contenido teológico –es un inexacto recuento-. ¿Por qué la propone la liturgia para este día? ¿Por qué la recogió Mateo en su evangelio? ¿Tiene algún sentido ese listado de nombres masculinos salpicado por cuatro mujeres de dudosa fama por pecadoras o extranjeras?
Pues, ¡lo tiene!... Basta con entender el objetivo que Mateo persigue: Mantener viva en la fe de los cristianos que el que va a nacer viene de Dios y también es humano, inequívocamente humano. Y eso afecta a nuestra fe en forma decisiva.

Evangelio del día 17 diciembre


Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,1-17):

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz al Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amás, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaguín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eflud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce.

Palabra del Señor

16 diciembre 2014

Martes III de Adviento

UN PEQUEÑO RESTO

Sofonías 3,1-2.9-13. La época en que vivió el profeta Sofonías fue particularmente dramática. Asirlos, Escitas y Medos se sucedieron para dominar el conjunto de naciones de la «Media Luna fértil». Israel, encerrado en el «corredor» palestino, participó en las intrigas políticas fomentadas con el intento de sacudir la hegemonía de los poderosos. Así fue como una revolución contra el partido egipcio colocó en el trono a un niño de siete años, Josías, y entregó el país a Asiría.
Sofonías reacciona contra aquel embargo asirlo y contra el sincretismo religioso que tal embargo acarreaba. El poeta se alzó contra Jerusalén y sus jefes, aquellos «jactanciosos orgullosos» que se mostraban sordos a la palabra de Dios. En cambio, reconfortó a los humildes. Sofonías es el profeta de la alegría mesiánica: todos los pobres pueden reconocerse a sí mismos en ese «pueblo pobre y humilde que confiará en el nombre del Señor».

Oración para el IV Domingo de Adviento

Vídeo: Misioneros por la vida. Una Navidad diferente

Vídeo: El origen de la mula y el buey

Papa Francisco: El cristiano es misericordioso, la rigidez es signo de debilidad


Pope Francis - General Audience 15-10-2014 - 09 - Antoine Mekary


Jesús nos hace misericordiosos con la gente, mientras que quien tiene el corazón débil porque no está fundado en Cristo corre el riesgo de ser rígido en la disciplina exterior, pero hipócrita y oportunista dentro: es lo que dijo el Papa en la homilía matutina de este lunes en la Casa Santa Marta.

En el centro de la homilía del Papa estuvo el evangelio del día, en el que los jefes de los sacerdotes preguntan a Jesús con qué autoridad actúa de esta forma. Es una pregunta –explica– que demuestra el “corazón hipócrita” de esta gente: “a ellos no les interesaba la verdad”, buscaban sólo sus intereses e iban “según el viento: ‘Conviene ir aquí, conviene ir allí …’ ¡eran banderillas, ¿eh? ¡Todos! Todos".

"Sin consistencia, un corazón sin consistencia; y así lo negociaban todo: negociaban la libertad interior, negociaban la fe, negociaban la patria,... todo, menos las apariencias. A ellos les importaba salir bien de las situaciones”, explicó, eran oportunistas: “aprovechaban las situaciones”.

Una estrella en el mar, de Encarna (Agustina de Valladolid)

Una estrella en el mar anuncia Navidad.
Mi timón encamino hacia su claridad.
En el barco tú estás remando sin cesar
y, juntos, haremos realidad la navidad.

Esa estrella navega por la profundidad del mar
como tú y yo cuando queremos llegar a los demás,
cuando Jesús nos llama a bregar y bregar.

La noche nos guía, la tempestad podemos calmar
cuando anclamos nuestra vida en un horizonte que está más allá.

Marineros de la vida echamos las redes
queriendo alcanzar aquello que da paz a nuestro ser,
aquello que nos acerca a la estrella de Belén.

Estrella de mi mar, luces intensamente y
quiero acercarme a ti, de puntillas, en silencio,
acogiéndote en mis manos, contemplando tu misterio.

Navidad, estrella, mar, oleaje... se acercan a la orilla
de mi vida y la tuya.

Hagamos realmente una navidad llena de estrellas
que den luz a los demás.

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Recursos IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

  1. Comentarios, homilías y reflexiones a la Palabra de Dios IV Domingo de Adviento
  2. Cantos (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  3. Cantos (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  4. Guión Litúrgico (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  5. Guión Litúrgico (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  6. Guión Litúrgico (3). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  7. María dijo sí, IV Domingo de Adviento
  8. Evangelio ilustrado, IV Domingo de Adviento
  9. Fichas IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  10. Evangelio ilustrado, IV Domingo de Adviento
  11. Misa Familiar (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  12. Misa con jóvenes (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  13. Misa con niños (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  14. Oración de los Fieles (1). IV Domingo de Adviento
  15. Oración de los Fieles (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  16. Oración de los Fieles (3). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  17. Moniciones (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  18. Moniciones (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  19. Moniciones (3). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre
  20. Minutos Musicales: Tiempo de Adviento

Comentarios, homilías y reflexiones a la Palabra de Dios IV Domingo de Adviento

homiletica.org / Catecismo de la Iglesia Católica. doc
homiletica.org / Radio Vaticano. doc
j.a.pagola. doc
servicioskoinonia.org. doc
somos.vicencianos.org / Rosalino Dizon Reyes. doc

Cantos (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

Los cantos sugeridos para la Misa en mp3:

- Entrada:             VEN, SEÑOR, NO TARDES MÁS - Cesáreo Gabaráin. mp3
- Penitencial:       SEÑOR, TEN PIEDAD - Edgar López. mp3
- Del salmo 88:   PROCLAMARÉ SIN CESAR LA MISERICORDIA DEL SEÑOR - S. LLamas, B. P. 1590. mp3
- Evangelio:        ALELUYA, ALELUYA - Antonio Alcalde. mp3
- Ofertorio:          AL ALTAR DONDE TÚ VIENES - Carmelo Erdozáin. mp3
- Santo:                SANTO, SANTO, SANTO - Edgar López. mp3
- Paz:                    CORDERO DE DIOS - Edgar López. mp3
- Comunión:       ÉSTE ES JESÚS - Jim Cowan. mp3
- Meditación:      EL MUNDO TE ESPERA - Gregorio Fernández. mp3
- Salida:               LA VIRGEN SUEÑA CAMINOS - Cesáreo Gabaráin. mp3

Guión Litúrgico (3). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

R I T O S    I N I C I A L E S

CANTO DE ENTRADA.
Cielos destilad el rocío.  Nubes, derramad al justo.  Ábrase la tierra y brote al Salvador.  Ábrase la tierra y brote al Salvador.

Estad siempre alegres en el Señor.  Os lo repito: “Estad alegres”.  El Señor está cerca.

SALUDO, MONICIÓN, Y RITO DE LA CORONA DE ADVIENTO.

DESPUÉS DE ENCENDER LA VELA DE LA CORONA DE ADVIENTO.
Esperamos al Mesías con la lámpara de la fe y el amor.

Mantened la luz, alegraos, porque está cerca vuestra salvación.

ORACIÓN COLECTA.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA.
Lectura del libro de Isaías 61, 1-2a. 10-11.

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido.
Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad, para proclamar el año de gracia del Señor.

Guión Litúrgico (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO – Ciclo B
  1. Siervo del Señor
  2. Palabras Fidedignas de Dios y de María
Saludo (Ver Segunda Lectura)
Gloria a Dios que es capaz de darles a ustedes la fuerza para vivir de acuerdo con  la Buena Nueva de Jesucristo, el Hijo de Dios. Esa Buena Noticia es ahora proclamada a todos. Que ojalá ustedes la acepten y que el Señor Jesús esté siempre con  ustedes.

Introducción por el Celebrante   (Doble Opción)

  1. Sierva del Señor¿En qué medida estamos disponibles para Dios y vemos lo que él quiere hacer en nosotros y por medio de nosotros? Hoy se nos muestra el ejemplo maravilloso de María. Aun sin ver claramente todo lo que implicaba, aceptó su misión de llegar a ser la madre del Salvador. -- Jesús quiere nacer en nuestro mundo por medio de nosotros también, con nuestra colaboración. Nosotros también tenemos que decir nuestro Sí a Dios y a sus planes para nosotros y para el mundo. Digamos generosamente nuestro Sí con Jesús y María.
  2. Palabras Fidedignas de Dios y de María
    ¿Son fidedignas nuestras palabras? ¿Con qué frecuencia guardamos nuestras promesas? Muchas veces, en el pasado, Dios había prometido traer alegría, felicidad y libertad a su pueblo. Él mantuvo su palabra y promesa de una forma que sobrepasaba, de lejos, lo que el pueblo esperaba: Envió a su propio Hijo para que se hiciera uno de nosotros. Sí, él era el Hijo de Dios, pero también el hijo de una madre humana. Dentro de pocos días, en Navidad, celebraremos cómo Dios nos dio a Jesús. Hoy escuchamos a un ángel que anuncia a María que Dios cumpliría su palabra para con el pueblo por medio de ella, y María dio su palabra de que cooperaría con el plan de Dios. Como ella y con Jesús digamos nosotros también nuestro Sí a Dios ahora en esta eucaristía.

Guión Litúrgico (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

DOMINGO 21 DE DICIEMBRE DE 2014
DOMINGO IVº DE ADVIENTO


PREPARACIÓN: 
Antes de la salida del celebrante

Nos encontramos en el cuarto domingo de Aviento, en vísperas ya de celebrar la venida del Señor, que quiere nacer en el corazón de cada hombre; como Él quiso necesitar de María, así hoy quiere necesitar de nosotros para que también pueda nacer, en la Nochebuena, en el corazón de todos los hombres.

AMBIENTACIÓN: 
Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial

María dijo sí, IV Domingo de Adviento

Evangelio ilustrado, IV Domingo de Adviento



Fichas IV Domingo de Adviento, 21 diciembre




Evangelio ilustrado, IV Domingo de Adviento

Comentario al Evangelio de hoy, 16 diciembre

El evangelio de hoy es provocativo. Jesús estaba hablando a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo de esta manera: Primero les expone una parábola en la que dos hijos reaccionan de forma distinta ante el mandato de su padre. Después les pregunta qué les parece el comportamiento de ambos. Finalmente, les lanza un duro reproche por su falta de fe. Jesús en esta ocasión les pedía a ellos tres actitudes de fe. Él también nos las pide a nosotros hoy.
  • La corrección de las conductas. Para Jesús la rectitud de corazón no se identifica, sin más, con las palabras que se pronuncian. No se reduce sin más a una declaración formal y externa que nada tenga que ver con las decisiones y con las conductas personales y cotidianas. Para Él lo decisivo es cumplir –¡hacer, no solo pensar!- la voluntad de Dios, independientemente de que las palabras coincidan o no con ellas, que es más secundario. Como decía el P. Alberto Hurtado, insistiendo en el hacer: “Está muy bien no hacer el mal, pero está muy mal no hacer el bien”.

Evangelio del día, 16 diciembre


Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,28-32):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: "Hijo, ve hoy a trabajar en la viña." Él le contestó: "No quiero." Pero después recapacitó y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: "Voy, señor." Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?»
Contestaron: «El primero.»
Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

Palabra del Señor

15 diciembre 2014

Cantos (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre


Domingo 4º de Adviento

Introito en Latín: Rorate coeli
Misa: de Adviento
Corona de Adviento: Ven Señor. CLN 15

Lunes III de Adviento

LA AUTORIDAD DEL ESPÍRITU

Números 24, 2-7.15-17a. ¡Ir por lana y volver trasquilado! Balaq, un rey jordano, había hecho llamar al adivino Balaán para que maldijera a las tribus israelitas que, conducidas por Moisés, querían cruzar su territorio para entrar en la Tierra prometida. Pero el augur se sintió invadido por una fuerza; entró en éxtasis y pronunció sobre Israel dos oráculos de salvación. Es fácil imaginar el consuelo que representó para los Israelitas el anuncio que se les hacía de una tierra cubierta de áloes y de cedros.
Pero queda en pie una pregunta: ¿Qué estrella es ésa que sale? ¿Qué reinado proclama? ¿El de Saúl o el de David? ¿O quizá el del Rey-Mesías, cuyo astro había de salir un día en el Oriente? El oráculo fue progresivamente releído desde una perspectiva mesiánica; también lo utilizó Mateo para escribir su relato de los Magos (2, 1-12).
Salmo 24. Este salmo, de estructura alfabética, tiene cierto parentesco con los salmos de súplica individual. Proclama que los caminos del Señor son amor y verdad tan pronto como el hombre pone en Dios su confianza.

Sembradores de Estrellas 2014... ¡¡PARTICIPA!!

Eucaristía de la familia en la Parroquia, domingo 14 diciembre

Ayer domingo día 14 de diciembre se celebró en nuestra Parroquia de La Inmaculada, la última Eucaristía de la Familia. Una Eucaristía a la que acudieron los niños y niñas que se encuentran en las distintas etapas de la catequesis acompañados de su padres, hermanos y familiares.
Aquí os dejamos unas fotos de la celebración. Pincha en la imagen inferior.
Eucaristía de la familia. Diciembre 2014

Misa con jóvenes (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

Domingo 4° de Adviento


1- Entrada:
Queridos hermanos, llegamos hoy al cuarto y último domingo de Adviento. Faltan pocos días para la Navidad. El Señor está cerca. ¿Cómo estamos nosotros? Aprovechemos esta Misa para terminar de preparar nuestro corazón. Comencemos cantando.

(En muchos lugares se utiliza  una corona con velas para ir marcando el ritmo de este tiempo de preparación. Cada domingo proponemos una oración para encender la vela correspondiente, que puede hacerse luego del saludo inicial).

Al encender estas cuatro velas, en el último domingo, 
pensamos en ella, la Virgen, 
tu Madre y nuestra Madre. 
Nadie te esperó con más ansias, 
con más ternura, con más amor.
Nadie te recibió con más alegría. 
Te sembraste en ella 
como el grano de trigo se siembra en el surco. 
En sus brazos encontraste la cuna más hermosa. 
También nosotros queremos prepararnos así: 
en la fe, en el amor y en el trabajo de cada día. 
¡Ven pronto, Señor. Ven a salvarnos!

Misa con niños (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

Domingo 4° de Adviento


1- Entrada:
Queridos chicos, ya estamos concluyendo el camino del Adviento. ¡El Señor ya viene! ¡Pronto será Navidad! Dejémonos guiar por María en este último tramo del camino. Cantemos con entusiasmo mientras recibimos a quien preside nuestra celebración.

(En muchos lugares se utiliza  una corona con velas para ir marcando el ritmo de este tiempo de preparación. Cada domingo proponemos una oración para encender la vela correspondiente, que puede hacerse luego del saludo inicial).

Al encender estas cuatro velas, en el último domingo, 
pensamos en ella, la Virgen, 
tu madre y nuestra madre. 
nadie te esperó con más ansia, 
con más ternura, con más amor. 
Nadie te recibió con más alegría. 
te sembraste en ella 
como el grano de trigo se siembra en el surco. 
En sus brazos encontraste la cuna más hermosa. 
También nosotros queremos prepararnos así: 
en la fe, en el amor y en el trabajo de cada día. 
¡Ven pronto, Señor. Ven a salvarnos!

Oración de los Fieles (3). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

PETICIONES        

  • Por la Iglesia, para que sea su distintivo la disponibilidad y el servicio, como María.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos los pueblos de la tierra y en especial los que sufren el terrorismo, la violencia y la guerra, para que se haga realidad en ellos la paz que viene a traer Jesús.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que en estos días se encuentran solos, enfermos, tristes, para que el próximo nacimiento de Jesús traiga luz a sus vidas.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por las mujeres y jóvenes que conciben un hijo, para que afronten con valentía su maternidad, aún en medio de dificultades y adversidades. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir con gozo el verdadero sentido de la Navidad.  ROGUEMOS AL SEÑOR

Moniciones (3). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

MONICIONES                
Inicial.

Nos encontramos reunidos para celebrar la Eucaristía en el cuarto y último domingo de Adviento, sintiendo ya muy cerca la Navidad, la llegada del Dios-Niño.

En estos últimos días del Adviento, María es la figura principal.  Ella con su disponibilidad, hizo posible que Dios se hiciese hombre.  Ella lo esperó con inefable amor de madre y es para la Iglesia y para todos los hombres, modelo de vida y virtudes.

Al encender el último cirio de la Corona de Adviento, queremos significar que ya estamos preparados para que Dios pueda nacer en nuestra comunidad parroquial y en nuestro corazón.  Nuestras lámparas están encendidas.  Nuestra fe, esperanza y compromiso a punto.

Oración de los Fieles (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre


PADRE, AYÚDANOS A ACOGER A TU HIJO.

El Señor llega y nosotros somos los llamados a prepararle un lugar en nuestro corazón, pidamos ayuda al Padre para acoger al niño que va a nacer. Digamos pues:

R.- PADRE, AYÚDANOS A ACOGER A TU HIJO.

1. – Por el Papa para que la semilla de su predicación sea acogida por todos y así crezca el Reino en los corazones de todos los hombres.

OREMOS

2. – Por los dirigentes políticos, por los que ostentan el poder económico, y los que dirigen los medios de comunicación para que Dios les mueva a la solidaridad con todos, especialmente con los más necesitados.

OREMOS

Misa Familiar (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz

*Objetivo: ponernos en disposición para acoger a Dios en nuestros corazones

*Idea: Dios habla y se manifiesta en aquellos que le escuchan

1. MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos. Cada día estamos más alegres y con más emoción en los corazones. Viene el Señor y además lo hace gracias a la obediencia y a la entrega de la Virgen María.

Hoy, nuestros ojos, están puestos en la MADRE DE DIOS, en LA VIRGEN MARIA. Ella, con pocas palabras, hizo y dijo mucho: HÁGASE EN MI SEGÚN TU PALABRA.

Que también nosotros, a la vez que encendemos el 4º cirio de Adviento, digamos a los cuatro vientos que, el Señor, está con nosotros, que viene a nuestro encuentro, que la Navidad es el Nacimiento de Cristo. ¿Seremos capaces de vivir todo esto?

Moniciones (2). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

MONICIÓN DE ENTRADA

Os deseamos nuestra más cordial bienevenida a este Eucaristía del último domingo de Adviento antes de la llegada --ya muy cercana-- de la Navidad. Vamos a encender la cuarta vela. Poco a poco se ha ido iluminando nuestra esperanza. La luz ha ido aumentando semana a semana.Pronto llegará la gran luz, Cristo, que con su claridad hará palidecer todas las demás. Pero ¿hemos encendido nosotros la luz en nuestro interior?; ¿en qué ocasiones concretas hemos sido luz para los demás, durante el adviento? Acerquémonos al Señor que viene con conciencia de que él puede liberarnos de todas nuestras esclavitudes, sacarnos de la mediocridad e igualar nuestras desigualdades. En silencio y en esta Eucaristía le decimos: ¡Ven, ven Señor, no tardes!

Oración de los Fieles (1). IV Domingo de Adviento

1.- VEN A NUESTRO CORAZÓN, SEÑOR

2.- MADRE DEL ADVIENTO, AYÚDANOS A ESPERAR A TU HIJO

PRIMERA

VEN A NUESTRO CORAZÓN, SEÑOR

Ya, clarea el día, ya se nota en la tierra que nos viene el Mesías, ya está todo preparado. Padre, confiados en tu bondad hacia tus hijos te pedimos que acojas estas súplicas:

R.- VEN A NUESTRO CORAZÓN, SEÑOR.

1.- Padre sigue animando a tu siervo el Papa Francisco para que continúe invitando al mundo a volver su rostro hacia Ti.

Moniciones (1). IV Domingo de Adviento, 21 diciembre

Con el encendido de las velas de la "corona del Adviento" se ha querido ir haciendo una secuencia que nos acerque convenientemente al misterio de la Navidad. Cada domingo hemos prendido una vela que permanece encendida, ya permanentemente. Y así en el altar habrá cuatro velas diferentes para realizar este signo. El Primer Domingo encendimos la primera de las cuatro, quedando las otras sin prender. En el caso del Segundo Domingo de Adviento la celebración se iniciaba con esa segunda vela ya encendida, junto a los cirios normales del altar. El Tercer Domingo, en el momento de leer la monición de entrada, se prendía la tercera.

La cuarta y ultima la encendemos hoy, en el Cuarto Domingo de Adviento. La bendición de la cuarta vela, original del Padre Leoz, aparece tras las moniciones. El ciclo termina y ya solo esperamos la Navidad; la llegada del Niño dios, dentro de siete días.