06 septiembre 2014

Vuestras reflexiones...Vaso medio lleno-medio vacío de Antonio Martínez

“No se puede prever. Sucede siempre/ cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas/ por la calle, deprisa, porque se te hace tarde/ para echar una carta en correos, o que/ te encuentres en tu casa por la noche, leyendo/ un libro que no acaba de convencerte; puede/acontecer también que sea verano/ y que te hayas sentado en la terraza/ de una cafetería, o que sea invierno y llueva/ y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,/ que tengas treinta años o que tengas sesenta./ Resulta imprevisible. Nunca sabes/ cuándo ni cómo ocurrirá./ Transcurre/ tu vida igual que ayer, común y cotidiana./ "Un día más", te dices. Y de pronto,/ se desata una luz poderosísima/ en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras/ hace sólo un momento. El mundo, ahora,/ es para ti distinto. Se dilata/ mágicamente el tiempo, como en aquellos días/ tan largos de la infancia, y respiras al margen/ de su oscuro fluir y de su daño./ Praderas del presente, por las que vagas libre/ de cuidados y culpas. Una acuidad insólita/ te habita el ser: todo está claro, todo/ ocupa su lugar, todo coincide, y tú,/ sin lucha, lo comprendes./ Tal vez dura/ un instante el milagro; después las cosas vuelven/ a ser como eran antes de que esa luz te diera/ tanta verdad, tanta misericordia./ Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,/ lleno de gratitud. Y cantas, cantas.” (Eloy Sánchez Rosillo)

A primera vista,
en los primeros tics-tacs
del reloj,
en la reflexión concienzuda
o a pie enjuto
resurge constante este doble sentimiento:


vaso medio lleno-medio vacío,
a veces, uno detrás del otro,
otras por separado,
casi siempre, de seguido
con cualquier orden e inmóvil,
su percepción minuciosa
pero su razón confusa.

El común de mortales
sitúa su diferencia en donde se encuentra
la raya,
la frontera delimitada y clara.
En el fondo no hay disimilitud
sino perspectivas diversas
y estados de ánimo entremezclados con imperdibles;

¿cómo te ves?,
¿medio lleno, medio vacío?,
¿a lo mejor, ahogado
de beber
con ansia de atropellado?,
¿sediento todavía?,
¿satisfecho quizás?,
¿con posos o transparente?

Mira este vaso,
obsérvate,
no sobrestimes el hasta dónde
sino su capacidad para lo mucho y lo poco,
apura toda tu copa
hasta las heces,
comparte su contenido en fiestas
y en las caminatas cuando el sol parece no tener ocaso.

Cuestión de puntos de vista,
medidas colmadas, generosas
ayudan a continente y contenido de la vida.

(Antonio Martínez, Valladolid. Al comenzar el año 2014)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario