16 febrero 2014

Guión Litúrgico (3) para el VII Domingo del T.O. 23 febrero

MONICIÓN DE ENTRADA:  
   Cada domingo nos reunimos aquí para celebrar la eucaristía. Ella es la fuente que alimenta a la comunidad. Por eso el amor de unos hacia los otros tiene que ir creciendo cada vez más.

 Vamos a comenzar esta celebración pidiendo al Señor que su reino de amor llegue a nosotros y crezca nuestra unión y nuestra caridad.    
   MONICIÓN A LA PRIMERA LECTUR: (Lev 19,1-2.17-18)
              El ser humano está llamado a vivir en el resplandor de Dios y debe eliminar cualquier tipo de odio para abrirse a los demás. Todas las demás normas no son más que maneras de adaptar esta enseñanza esencial.
 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( 1 Cor 3,6-23):
             San Pablo les recuerda a los corintios que son templo de Dios personal y colectivamente, lo que les debe llevar a estar unidos. Deben dejarse penetrar por la sabiduría de Dios.
  MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 5, 38-48)
       La caridad del creyente, que brota del amor de Dios, tiene que ser universal como es el amor de Dios.
  PETICIONES:
   1. Por la Iglesia, que peregrina hacia el cielo, para que sea signo de caridad. ROGUEMOS AL SEÑOR.
2. Por todos aquellos que anuncian, con esperanza y firmeza, el amor de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.
3. Por todos los que trabajan por lograr la paz, fruto de la  justicia; para que colaboren con su tarea en la construcción de un mundo nuevo según el proyecto de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.
4. Por los enfermos, los pobres y desamparados.     ROGUEMOS AL SEÑOR.
5. Por nosotros, aquí reunidos; para que sepamos llevar a todos la Buena Noticia de Jesús. ROGUEMOS AL SEÑOR.
    OFRENDAS:
"Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida. Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor. Donde haya ofensas, que yo ponga perdón".
PADRE NUESTRO:
He llamado a tu puerta, Señor, y queremos decirte PADRE NUESTRO. Padre Nuestro, Padre de Jesús, tu enviado.QUEREMOS DECIRTE CON JESÚS LA ORACIÓN QUE NOS ENSEÑÓ.
 PAZ:
   Danos, Señor, la paz, tu paz de cada día; la paz que el mundo no entiende, la paz que llena el corazón. Danos, Señor, la paz que prometiste a tus discípulos. SEÑOR, DANOS LA PAZ.
        MEDITACIÓN¡Dios es tuyo!
1.-¿Te das cuenta?
Dios es tuyo. Cada vez que comulgas en la Santa Misa, Él se te da por completo.
2.-Medítalo sin prisas… profundamente, porque la maravilla más grande  se realiza en ti en esos momentos.
3.- Alma querida, recógete en silencio, dale la bienvenida con actos de amor y agradecimiento, acógele, no rechaces con tu tibieza esta íntima cita con Dios
4.- Él viene a ti, para dártelo todo: su inmenso amor, su perdón, sus méritos. Quiere enriquecerte sin medida, porque… tú… eres tan pobre….
5.- Pero no te asustes de tu miseria, porque…Dios es tuyo, para ti, y en la medida que tú le acojas y le aceptes, Él te llenará con sus dones, y …¡qué gran tesoro el tuyo!!!
6.- ¡Ofrécele sus méritos porque tú no tienes nada, y con ello le ofrecerás lo más grande y sublime que puedes ofrecer a Dios.!
7.- ¡Dios es tuyo!
Ofrece al Padre Misericordioso el corazón agonizante de su amadísimo Hijo!
8.- Su Hijo que se transforma para ti en la Santa Misa y quiere que le ofrezcas, en expiación de tus pecados y los del mundo entero. .
9.- ¡Qué poderoso eres, alma! Si tú lo quieres, puedes participar en la salvación del mundo. Porque… Dios es tuyo. 
10.- Dios te ama con locura…
Ven a Él con humildad, abre tu corazón, déjale entrar, pídele perdón y Él habitará en ti llenándote con sus dones.